Cart

Esta es la guía rápida para el momento en que ya está ocurriendo una conversación real. Úsala en tu teléfono, imprímela para llevarla en tu Biblia o practícala con otro creyente.

La ruta de seis pasos

  1. Nota la oportunidad. ¿Qué está cargando, celebrando, preguntando o esperando la persona?
  2. Pide permiso. “¿Te parece bien si comparto por qué esto es importante para mí?”
  3. Escucha y aclara. Pregunta qué cree, qué experiencias lo formaron y qué todavía se pregunta.
  4. Comparte el evangelio. Conecta Creado, Roto, Rescatado y Responder con lo que escuchaste.
  5. Deja espacio. Recibe las preguntas y el desacuerdo. No presiones ni fabriques seguridad.
  6. Ofrece un siguiente paso. Leer la Escritura, conversar otra vez, orar, conocer a un pastor o conectarse con un mentor.

Antes de la conversación

  • Ora por la persona por nombre y pide amor, sabiduría, valentía y dominio propio.
  • Conoce tu historia en tres frases: qué confiabas antes, cómo te encontró Jesús y cómo es seguirlo hoy.
  • Repasa los cuatro movimientos: Creado—Dios nos hizo para sí; Roto—el pecado nos separa de Dios; Rescatado—Jesús murió y resucitó para salvar pecadores; Responder—nos arrepentimos, confiamos en Jesús y lo seguimos.
  • Prepara un pasaje de los Evangelios, no un esquema completo de debate.

Cuando la persona dice…

“No soy religioso.”

Pregunta qué cree acerca del sentido, la moralidad, la esperanza o la muerte. No supongas que la indiferencia elimina las preguntas espirituales.

“La iglesia me hizo daño.”

Escucha sin defender una institución. Reconoce el daño y ofrece una conversación segura centrada en Jesús.

“Sigo otra religión.”

Pregunta qué cree personalmente y qué significa su tradición. Respeta a la persona sin fingir que todas las creencias dicen lo mismo.

“Tengo preguntas sobre Jesús.”

Lean juntos un pasaje de los Evangelios. Pregunta qué afirma Jesús, qué hace y a qué respuesta llama el texto.

Usa la Escritura con propósito

Elige un pasaje que responda a la conversación real. Dignidad humana: Génesis 1:26–28. Pecado y separación: Romanos 3:9–26. Amor de Dios y la cruz: Romanos 5:6–11. Identidad de Jesús: Marcos 2:1–12, Juan 1:1–18, Juan 8:48–59, Colosenses 1:15–20 o Hebreos 1:1–12. Resurrección: Lucas 24:13–35 o 1 Corintios 15:1–8. Respuesta: Marcos 1:14–15, Hechos 2:37–39 o Romanos 10:9–13.

Lee el pasaje en su contexto. Explica las palabras desconocidas. Pregunta qué ve la persona antes de explicar lo que tú quieres que vea.

Cuándo hacer una pausa

Detente o baja el ritmo cuando la persona lo pida, esté angustiada, tenga prisa o solo esté respondiendo para escapar de la presión. Puedes decir: “Gracias por decírmelo. No quiero forzar esta conversación. ¿Te parece si volvemos a hablar otro día?” La fidelidad no se mide por cuánto tiempo sigues hablando.

Después de la conversación

  1. En las próximas 24 horas: ora, escribe lo que escuchaste y anota la pregunta que quedó.
  2. Durante la próxima semana: envía un mensaje sencillo y ofrece el paso que conversaron.
  3. Si tiene curiosidad: lean juntos un Evangelio.
  4. Si responde a Jesús: aclara el evangelio, oren y conéctalo con una iglesia local sana y un mentor maduro.
  5. Si dice que no: agradece su honestidad y sigue tratándolo como amigo, no como proyecto.

Para prepararte según el trasfondo de la persona, usa la guía de conversaciones de Rescue Gospel. Para la colección completa, visita Rescue Gospel en español.

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